Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal durante 18 años bajo cuatro mandatarios estadounidenses, murió a los 100 años; célebre como “el Maestro” de la economía, su legado quedó marcado por la crisis financiera de 2008, que él mismo reconoció haber contribuido a propiciar.
Alan Greenspan, quien presidió la Reserva Federal de Estados Unidos durante 18 años y medio bajo las administraciones de Ronald Reagan, George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, falleció este lunes a los 100 años a causa de complicaciones derivadas del mal de Parkinson. La noticia fue confirmada por su esposa, la corresponsal de NBC News Andrea Mitchell, con quien estuvo casado 29 años.
Apodado “el Maestro” y “el Oráculo”, Greenspan fue durante décadas la figura más influyente de la política monetaria global. Presidió un auge bursátil sin precedentes y una expansión económica de 10 años iniciada en 1991, y sus declaraciones eran analizadas con lupa en los mercados internacionales. Su frase “exuberancia irracional”, pronunciada en diciembre de 1996 para advertir sobre la sobrevaluación de las acciones, generó una caída inmediata en las bolsas de todo el mundo.
Sin embargo, la crisis financiera de 2008 ensombreció su legado: los críticos señalaron que sus políticas de dinero fácil y su fe en la autorregulación bancaria allanaron el camino a la peor recesión desde los años treinta. El propio Greenspan reconoció públicamente haber cometido un error. Antes de convertirse en economista estudió en la Juilliard School y trabajó como músico de jazz junto a Stan Getz; en los años cincuenta fue discípulo de la filósofa Ayn Rand, quien lo acompañó cuando fue juramentado como asesor económico del presidente Gerald Ford en 1974.















