El Departamento de Estado emite una alerta máxima ante el riesgo de ataques inminentes por parte de Irán contra intereses estadounidenses
El gobierno de Estados Unidos ha instado a todos sus ciudadanos a abandonar Irak de manera urgente debido al incremento de las tensiones y amenazas directas provenientes de Irán. La advertencia oficial señala que existe un riesgo elevado de atentados, secuestros o ataques con misiles contra personal e instalaciones norteamericanas en la región, lo que ha llevado a la suspensión de operaciones consulares y a la activación de protocolos de seguridad interna.
La Casa Blanca informó que cuenta con inteligencia creíble sobre planes de represalia iraníes, lo que ha generado un clima de inestabilidad extrema en territorio iraquí. Se ha solicitado a quienes aún permanecen en el país que busquen vuelos comerciales disponibles de inmediato y que eviten acercarse a las zonas fronterizas o lugares de alta concentración de personas, mientras las fuerzas militares estadounidenses en la zona se mantienen en estado de alerta máxima.
Este llamado de evacuación se produce en un momento de fragilidad diplomática, donde cualquier incidente podría desencadenar un conflicto de mayores proporciones en el Medio Oriente. Analistas internacionales advierten que la salida apresurada de civiles refleja la gravedad de la situación, mientras la comunidad global observa con preocupación la posibilidad de una escalada bélica que afecte la seguridad y la economía a nivel mundial.















