La plaga de lechuguilla en el río La Chueca, afluente de la presa La Boca, tardará más de un mes en eliminarse; las descargas de aguas residuales serían la causa principal de su proliferación.
La erradicación de la plaga de lechuguilla acuática que afecta la presa La Boca tomará más de un mes, según reconoció el secretario de Servicios Públicos de Santiago, Jorge Espronceda. El funcionario admitió que el problema resultó mucho más grave de lo que se estimaba inicialmente, cuando Agua y Drenaje de Monterrey calculó resolverlo en apenas 10 días.
La planta invasora cubre extensas superficies del río La Chueca, uno de los principales afluentes de la presa, formando una barrera verde a lo largo de varios kilómetros que dificulta el flujo natural del agua. El fenómeno había sido documentado previamente por este medio.
Según vecinos de la zona, el acelerado crecimiento de la lechuguilla estaría vinculado con las constantes descargas de aguas residuales al cauce del río. Los trabajos de eliminación ya están en marcha, aunque el plazo para resolverlo se extendió considerablemente respecto al pronóstico original.














