Un estudio de la UCLA revela que los operativos migratorios provocaron una caída de casi el 12% en el flujo de clientes en algunos condados de Los Ángeles durante dos semanas.
Los operativos antinmigrante del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) realizados en junio de 2025 generaron un impacto económico devastador en condados de California, especialmente en Los Ángeles, donde casi la mitad de la economía es impulsada por la comunidad latina. De acuerdo con un estudio del Instituto de Política y Asuntos Latinos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), los negocios formales en nueve puntos de control registraron pérdidas acumuladas estimadas en 3.16 millones de dólares y una disminución de 46 mil visitas en apenas dos semanas.
Los datos revelan que ocho de los nueve sitios estudiados experimentaron una reducción significativa en el flujo de clientes, siendo los descensos más pronunciados en las proximidades de los puntos de control migratorio. Una semana después de la operación, el flujo disminuyó 1.91% en negocios a menos de 0.25 millas de distancia, acentuándose en la segunda semana hasta alcanzar 3.23%. El distrito de LA Fashion registró una de las menores disminuciones de afluencia (-2.4%), pero sufrió la mayor pérdida de ingresos con 1.52 millones de dólares, casi la mitad del total estimado. Paramount experimentó la mayor disminución de afluencia (-11.0%), seguida por Ladera Heights (-4.8%) y Warehouse District (-4.3%).
Más allá del impacto económico, el 76% de los encuestados reportó que las redadas afectaron su bienestar físico y mental. Los empresarios describieron trastornos gastrointestinales, insomnio, ataques de pánico y empeoramiento de enfermedades crónicas. El informe de la UCLA destaca que estos efectos del estrés redujeron la capacidad de los emprendedores para mantener sus negocios operativos, afectando particularmente a pequeños negocios latinos que constituyen la base económica de estas comunidades.
Cabe notar que el estudio únicamente incluye negocios formales, excluyendo vendedores ambulantes, negocios desde casa y camiones de comida, que representan una parte significativa de la economía informal de las pequeñas empresas latinas y también fueron afectados por los operativos que incluyeron patrullas móviles, redadas callejeras y la presencia de cientos de agentes federales fuertemente armados.














