El proyecto incluye la construcción de Coatlicue, la supercomputadora más potente de la región
El Gobierno de México, a través de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), ha puesto en marcha la Fábrica de Inteligencia Artificial, una iniciativa diseñada para que el Estado desarrolle sus propias soluciones tecnológicas en lugar de depender de proveedores externos. Este proyecto se apoya en un equipo de cien expertos dedicados a crear software público que optimice la toma de decisiones y mejore los servicios ciudadanos, como la “Ventanilla 24/7”, un asistente virtual que ya ha atendido a más de 280 mil personas.
Como soporte físico de esta estrategia, en junio se colocará la primera piedra de Coatlicue, una supercomputadora con sede en el campus Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que representa una inversión de seis mil millones de pesos. Esta máquina procesará décadas de datos históricos para prevenir desastres naturales, como huracanes y sequías, y fortalecer áreas críticas como la salud y la seguridad nacional. Se estima que la infraestructura física estará concluida en un plazo de 24 meses.
Para garantizar la continuidad del proyecto, se creó el Centro Público de Formación en IA, una academia gratuita que este año graduó a su primera generación de 10 mil estudiantes y busca certificar a 25 mil personas anualmente. Además, la estrategia se complementa con una red nacional de centros de datos en Aguascalientes y Tulancingo, asegurando que la información gubernamental se resguarde en servidores propios con altos estándares de ciberseguridad.















