La Fiscalía General de la República señala que las acusaciones de Estados Unidos no han sido sustentadas con evidencias materiales
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que, hasta el momento, no existen elementos probatorios ni carpetas de investigación que justifiquen la detención del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ni de otros funcionarios locales mencionados en recientes señalamientos internacionales. A través de un comunicado oficial, la dependencia federal aclaró que las versiones que vinculan a servidores públicos sinaloenses con estructuras del crimen organizado —derivadas de informes del Departamento de Justicia de Estados Unidos— carecen de sustento legal en territorio mexicano, por lo que no se han emitido órdenes de aprehensión al respecto.
La institución dirigida por Alejandro Gertz Manero enfatizó que cualquier acción penal debe basarse en pruebas sólidas y verificables, y no en presunciones o testimonios aislados provenientes de procesos judiciales extranjeros. La FGR subrayó que mantiene una colaboración institucional con las autoridades estadounidenses, pero insistió en que la soberanía jurídica de México exige que las acusaciones sean ratificadas bajo los procedimientos del Código Nacional de Procedimientos Penales. Por ello, desestimó los rumores sobre una supuesta captura inminente del mandatario estatal, calificándolos como especulaciones sin fundamento jurídico.
Por su parte, el gobernador Rocha Moya ha reiterado su disposición a colaborar con las autoridades en caso de ser requerido, negando cualquier nexo con actividades ilícitas. La postura de la FGR busca dar certidumbre política en un momento de alta tensión en el estado de Sinaloa, donde la seguridad y la gobernabilidad han sido temas de debate nacional. La Fiscalía concluyó señalando que continuará con sus propias líneas de investigación de manera autónoma, advirtiendo que solo se procederá legalmente cuando existan indicios reales de la comisión de un delito tipificado en las leyes mexicanas.















