Apenas un día después de obtener la libertad provisional, Gilda Susana Lozoya Austin fue objeto de nuevos actos de presión por parte de autoridades federales, según denunció su abogado, Alejandro Rojas Pruneda, en una carta pública. El litigante relató que el sábado la defensa fue citada con solo dos horas de anticipación para acudir a las oficinas de la Guardia Nacional en Ecatepec, Estado de México, con el fin de realizar una evaluación de riesgo que consideró innecesaria en esta fase del proceso.
El defensor acusó además que, tras el regreso de su clienta a su domicilio, personas que dijeron pertenecer a la FGR se presentaron en la vivienda intentando ingresar sin contar con una orden judicial, y que agentes de la Agencia de Investigación Criminal han sido vistos merodeando la zona. Para Rojas Pruneda, estas acciones constituyen violaciones al debido proceso, a la presunción de inocencia y al derecho de defensa de su representada.
Por ello, el abogado pidió a la Fiscal General, Ernestina Godoy, ordenar el cese inmediato de cualquier acto de intimidación o presión indebida contra Gilda Susana, sus defensores y las autoridades judiciales que intervienen en el caso. La imputada, hermana de Emilio Lozoya, había recuperado su libertad provisional el viernes anterior después de que la jueza federal Nora Ileana García Peralta determinara que la Fiscalía no acreditó su falta de arraigo en la Ciudad de México.














