El exlíder de Los Zetas permanece bajo aislamiento total en Texas tras ser entregado sin un proceso formal de extradición.
Juan Pedro Saldívar Farías, alias “El Z-27” y exlíder de Los Zetas, pasó de tramitar su libertad anticipada en México a enfrentar un régimen de aislamiento total en una prisión de Texas, tras ser entregado a Estados Unidos en enero de 2026. Su defensa legal, encabezada por Marco Antonio Avilés Huerta, presentó una solicitud de asistencia consular ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para exigir su repatriación, argumentando que la entrega de su cliente y de otros capos se realizó mediante un “destierro ilegal” que ignoró los procedimientos judiciales de extradición vigentes.
El traslado de Saldívar Farías forma parte de un polémico mecanismo administrativo basado en la Ley de Seguridad Nacional, mediante el cual el gobierno mexicano ha enviado a 92 presuntos narcotraficantes a territorio estadounidense en tres tandas desde febrero de 2025. Según la defensa, las autoridades justificaron la medida bajo la clasificación de los detenidos como “narcoterroristas”, un estado de excepción derivado de una orden ejecutiva de Washington que propicia una criminalización automática, privándolos de sus derechos fundamentales y del debido proceso en los tribunales mexicanos.
Actualmente, “El Z-27” se encuentra sin derecho a fianza, incomunicado de su familia y bajo condiciones extremas que incluyen mantener la luz de su celda encendida las 24 horas del día. Ante la falta de acuerdos formales por escrito que garanticen que los trasladados no recibirán la pena de muerte o cadena perpetua —sanciones prohibidas por la legislación mexicana—, el equipo legal advirtió que recurrirá al juicio de amparo o a la Corte Interamericana de Derechos Humanos si la cancillería no responde a las solicitudes de repatriación en un plazo de diez días.















