La presidenta Claudia Sheinbaum suscribe un convenio voluntario con 80 corporaciones e industriales para ordenar el comercio del grano, limitar importaciones y contener el costo de la tortilla
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la firma del histórico Acuerdo para la creación del “Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del Maíz Blanco” en el Salón de Tesorería de Palacio Nacional. La iniciativa, de carácter estrictamente voluntario, busca reestructurar de fondo la cadena agroalimentaria, estabilizar el mercado nacional ante la volatilidad global y garantizar precios competitivos a más de 61 mil productores agrícolas en el territorio nacional, protegiendo al mismo tiempo el bolsillo de los consumidores frente a los amagos de incrementos en el precio de la tortilla.
De acuerdo con los lineamientos compartidos por Columba Jazmín López Gutiérrez, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el nuevo sistema operará mediante un esquema transparente de contratos y compras anticipadas en coordinación con alrededor de 80 empresas nacionales y extranjeras. El núcleo del acuerdo mandata que las industrias harinera, del nixtamal, pecuaria y alimentaria se comprometan a privilegiar de forma obligatoria la adquisición y el consumo de las cosechas de maíz blanco nacional —con una meta inicial de 7 millones de toneladas que abarcan 705 mil hectáreas— antes de recurrir a la importación del grano extranjero.
La firma de este blindaje comercial y financiero ocurre de manera simultánea a una serie de intensas protestas de frentes agrarios nacionales, particularmente del estado de Sinaloa, quienes marcharon sobre el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México acusando caídas drásticas en los precios internacionales del grano, deudas y mermas por sequías históricas. Con este ordenamiento normativo y el lanzamiento de un padrón digitalizado único que entrará en vigor para los ciclos agrícolas de 2026 y 2027, el Gobierno de México pretende erradicar el intermediariado, facilitar el acceso a insumos a costo justo y blindar la viabilidad del campo mexicano ante contingencias climáticas y vaivenes del mercado.















