Cancillería reporta un alza en los casos de connacionales cuyo paradero se pierde en rutas migratorias y zonas de conflicto
El fenómeno de la desaparición de personas ha traspasado las fronteras nacionales, convirtiéndose en una crisis que afecta a familias mexicanas en diversos continentes. Informes recientes destacan que cientos de ciudadanos han sido reportados como desaparecidos mientras se encontraban en el extranjero, principalmente en rutas de tránsito hacia Estados Unidos y Europa, así como en regiones con altos índices de criminalidad organizada o inestabilidad política.
Las autoridades consulares enfrentan retos mayúsculos para la localización de estas personas debido a la falta de convenios de colaboración ágiles y a las barreras lingüísticas en países distantes. Organizaciones civiles denuncian que las familias de las víctimas a menudo se encuentran en un desamparo jurídico, navegando entre sistemas judiciales ajenos que no siempre priorizan la búsqueda de extranjeros, lo que prolonga la incertidumbre y el dolor de quienes buscan respuestas.
Ante esta situación, se ha hecho un llamado urgente a la Secretaría de Relaciones Exteriores para fortalecer los protocolos de asistencia y protección consular. Es fundamental establecer bases de datos compartidas y mecanismos de búsqueda inmediata que permitan reaccionar con rapidez desde el momento en que se pierde el contacto con un connacional, garantizando que el derecho a ser buscado sea una realidad sin importar en qué parte del mundo se encuentren.















