El acuerdo de la AFA con patrocinadores chinos y el contrato vitalicio de Messi con Adidas refuerzan su valor comercial
Más allá del terreno de juego, Lionel Messi y la selección argentina representan un activo comercial fundamental para la FIFA, especialmente como puerta de entrada a mercados poco explorados por el futbol, como China e India. La Asociación del Futbol Argentino firmó en 2022 un acuerdo a cinco años con al menos seis patrocinadores chinos, respaldada por la agencia de marketing All Star Partner, y el mes pasado sumó una alianza con una empresa automotriz asiática, luego de haber obtenido hasta 6 millones de dólares por cada uno de los dos partidos que Argentina jugó en China en 2023.
Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, mantiene además un acuerdo vitalicio con Adidas, uno de los patrocinadores históricos de los mundiales, y su influencia se ha hecho notar en India, mercado donde una visita suya desató disturbios por la cantidad de aficionados que buscaban verlo. Francisco San José, catedrático de la Universidad Anáhuac, señaló a La Jornada que este peso comercial, sumado a la amplia base de seguidores de Argentina, alimenta sospechas sobre un posible trato preferencial hacia el equipo en el Mundial 2026, aunque reconoció que es difícil comprobarlo.
El torneo ha registrado cifras récord, con una ocupación del 99.7 por ciento y más de 6.25 millones de aficionados hasta octavos de final, de acuerdo con la propia FIFA, además de una expectativa de inversión publicitaria de 10.5 millones de dólares según Forbes. Sin embargo, decisiones arbitrales como la ausencia de una expulsión a Messi ante Argelia y la anulación de un gol de Egipto, que motivó una queja formal de ese país, mantienen abierto el debate mediático sobre si Argentina recibe un trato distinto al resto de las selecciones.















