Su legado se conmemora con exposiciones, un remontaje de su obra más emblemática y un libro sobre su historia.
Guillermo Arriaga Fernández, autor de alrededor de 300 obras y una de las figuras clave en la transición de la danza moderna a la contemporánea en México, es recordado este 4 de julio a cien años de su nacimiento. La Secretaría de Cultura organiza por ello una mesa de reflexión en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, con la participación de la investigadora Margarita Tortajada, la maestra Carmen Correa y el coreógrafo Rodrigo González.
Como parte del homenaje, se prepara una exposición documental para septiembre en el Teatro de la Danza, que incluirá fotografías, bocetos y manuscritos del Fondo Documental Guillermo Arriaga Fernández, integrado por 18 mil 600 documentos que serán incorporados al repositorio digital del Inbal. El material también da cuenta de su faceta musical, con cerca de 2 mil composiciones, entre ellas Cómo haré para entender, popularizada por Camilo Sesto.
Rodrigo González, quien lo acompañó en sus últimos años, recordó a Arriaga como un creador incansable, influido por figuras como José Limón y Merce Cunningham, y con un profundo conocimiento del folclor y la plástica mexicanos. Para el coreógrafo, la obra Zapata —estrenada en 1953— es la pieza que mejor resume su legado, al marcar el cierre de la danza moderna y el inicio de la etapa contemporánea en México; a Arriaga se atribuye además la fundación de compañías como el Ballet Mexicano y la Compañía Mexicana de Danza Contemporánea.















