La manikomicina, obtenida de una bacteria de suelo, ataca una zona poco común del ribosoma, según explicó la investigadora mexicana Nora Vázquez Laslop.
Un estudio publicado en la revista Nature dio a conocer el descubrimiento de un nuevo antibiótico, obtenido a partir de una bacteria común que podría encontrarse en el suelo de un jardín doméstico. El hallazgo, realizado por un equipo internacional de científicos, podría abrir nuevas alternativas frente a la resistencia bacteriana a los medicamentos.
El antibiótico, llamado manikomicina, funciona adhiriéndose a una zona específica del ribosoma —la maquinaria celular que produce las proteínas necesarias para la vida de la bacteria— y bloqueando ese proceso, lo que impide que los microorganismos generen las proteínas que requieren para crecer y sobrevivir.
Nora Vázquez Laslop, científica mexicana y profesora del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Illinois en Chicago, una de las autoras de la investigación, explicó que, a diferencia de la mayoría de los antibióticos clínicos, que actúan sobre el ribosoma en general, la manikomicina lo hace en un punto distinto y poco explorado hasta ahora.















