La Tate Modern abre exposición sobre Frida Kahlo con 10 salas, objetos personales y obras emblemáticas. La muestra resalta su influencia cultural, su imagen y su rol como ícono de luchas sociales.
La Tate Modern inauguró una gran exposición sobre Frida Kahlo que busca llegar tanto a especialistas como al público general que admira su imagen y productos derivados. La muestra recorre 10 salas con autorretratos, influencias, objetos personales y un video donde se aprecia cómo cuidaba su imagen. Incluye corsés, huipiles, joyas y obras que muestran su relación con el neomexicanismo y su rechazo a la etiqueta de surrealista.
La artista mexicana es reivindicada por generaciones actuales como símbolo de lucha contra la opresión racial, de género, discapacidad y por ser mujer. La exposición destaca su persistencia ante la tragedia personal y su capacidad de trascender, convirtiéndola en ícono global gracias a los movimientos chicanos de los años 60. En la muestra se exhibe Autorretrato con collar de espinas y colibrí, pintado durante su divorcio de Diego Rivera.
La fridamanía se ha extendido por las calles de Londres con instalaciones y hasta coincidencias espontáneas. La preventa augura récords de asistencia de más de 40 mil visitantes. La exposición permanecerá abierta hasta principios del próximo año.















