La Guardia Revolucionaria captura dos buques y ataca un tercero en plena tregua con EE. UU.
La Guardia Revolucionaria de Irán intensificó la crisis en el Estrecho de Ormuz al incautar los buques “MSC Francesca” y “Epaminondas”, bajo el argumento de que operaban sin permisos y con sistemas de navegación manipulados. Pese a que el país se encuentra en un periodo de tregua con Estados Unidos, las fuerzas iraníes utilizaron lanchas rápidas y cohetes para interceptar las naves, trasladándolas hacia sus costas. Un tercer buque, el “Euphoria”, también fue atacado con disparos en la misma zona, lo que ha disparado las alarmas internacionales sobre la seguridad en esta ruta clave para el petróleo mundial.
Este incidente ocurre en un momento diplomático sumamente frágil, justo cuando se gestiona una segunda ronda de negociaciones de paz en Islamabad, Pakistán. Mientras que el presidente Donald Trump ha extendido el alto el fuego para dar espacio al diálogo, Teherán condiciona cualquier avance a que se levante el bloqueo naval que asfixia su economía. La Casa Blanca, por su parte, ha evitado calificar estas capturas como una ruptura definitiva de la tregua, señalando que los buques no eran de bandera estadounidense ni israelí, en un intento por no descarrilar las conversaciones.
La situación ha forzado a la comunidad internacional a reaccionar, con el Reino Unido liderando reuniones de emergencia para formar una misión de protección marítima junto a otros 30 países. El bloqueo parcial del estrecho y la inseguridad creciente han provocado un repunte en los precios del petróleo y un aumento drástico en los seguros de navegación. Expertos advierten que, si no se logra un acuerdo integral en los próximos días, la región podría enfrentar una escalada bélica total que anularía los esfuerzos diplomáticos realizados hasta la fecha.















