Notarios y brókers en NL denuncian atrasos de semanas y presuntos “moches” del IRCNL para activar alertas inmobiliarias obligatorias.
Notarios y fuentes del sector inmobiliario en Nuevo León denunciaron que desde hace más de un mes las operaciones de compraventa de propiedades registran fuertes retrasos, lo que ha generado un ambiente que, acusan, incentiva el cobro de “moches” por parte de personal del Instituto Registral y Catastral de Nuevo León (IRCNL) para agilizar los trámites. Según fedatarios consultados bajo condición de anonimato, un bróker llegó a calcular que pagar por adelantar 200 trámites le costaría alrededor de 200 mil pesos. También se acusó que la medida aplica de forma selectiva, bloqueando a ciertas Notarías, y se mencionaron despidos recientes de empleados del Instituto.
El origen del conflicto está en las alertas registrales y catastrales, un requisito obligatorio para realizar cualquier operación inmobiliaria y que sirve para notificar electrónicamente a los propietarios si se detectan movimientos inusuales en su propiedad. Hasta hace algunos meses, el IRCNL aceptaba avisos preventivos con solo mostrar la precaptura del trámite, lo que permitía avanzar sin esperar a que la alerta estuviera activa. Ahora, de acuerdo con las fuentes, el Instituto exige que la alerta esté completamente activada antes de iniciar la operación, proceso que tarda entre dos y tres semanas y que ha frenado el ritmo habitual del sector.
José María Urrutia, director del IRCNL, rechazó las acusaciones y afirmó que el tiempo oficial para liberar una alerta es de tres días hábiles, e invitó a quienes tengan pruebas de cobros indebidos a presentar una denuncia formal, asegurando no tener conocimiento de ese tipo de prácticas. Sin perjuicio de ello, reconoció que gestores inmobiliarios externos sí podrían solicitar dinero a cambio de agilizar trámites, aunque negó que esos pagos lleguen a manos de personal del propio Instituto.















