Despliegan a la Guardia Nacional y Policía Auxiliar para garantizar la seguridad de los turistas
Tras el reciente ataque armado que obligó al cierre temporal del sitio, la Zona Arqueológica de Teotihuacán reabrió sus puertas al público bajo un fuerte operativo de seguridad. La estrategia incluye el despliegue permanente de elementos de la Guardia Nacional, la Policía Auxiliar y custodios del INAH, quienes vigilan tanto los accesos como los perímetros de las pirámides. Esta medida busca restaurar la confianza de los visitantes nacionales y extranjeros, así como prevenir nuevos incidentes que pongan en riesgo el patrimonio cultural y la integridad de las personas.
Las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informaron que la vigilancia será reforzada en áreas críticas y senderos de difícil acceso, donde antes la presencia policial era escasa. El objetivo es blindar el recinto frente a la presencia de grupos delictivos y garantizar que el flujo turístico, vital para la economía local, no se vea interrumpido nuevamente por hechos de violencia. Durante el primer día de reapertura, se observó una revisión más exhaustiva en las entradas y patrullajes constantes en las inmediaciones de la Calzada de los Muertos.
A pesar de la fuerte presencia militar y policial, el ambiente entre los comerciantes y guías de turistas es de cautela ante la posibilidad de que la inseguridad persista en los alrededores del municipio. El Gobierno Federal ha asegurado que el operativo se mantendrá por tiempo indefinido y que existe una coordinación estrecha con las autoridades estatales para monitorear la zona. Con esta reapertura, Teotihuacán intenta recuperar su normalidad como el sitio arqueológico más visitado de México, bajo la sombra de un refuerzo de seguridad sin precedentes en su historia reciente.















