El Gobierno de México endurece su postura ante el servicio de inmigración estadounidense y exige una investigación exhaustiva por el nuevo deceso
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, instruyó a la red consular en Estados Unidos realizar visitas diarias a los centros de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), tras confirmarse la muerte de otro ciudadano mexicano bajo custodia. La mandataria calificó el incidente como inaceptable y aseguró que su administración no permitirá que se vulneren los derechos humanos de sus connacionales. Esta medida busca garantizar que los migrantes reciban atención médica adecuada y condiciones dignas mientras se resuelve su situación jurídica en el país vecino.
El fallecimiento, que se suma a una serie de decesos recientes en instalaciones migratorias estadounidenses, ha provocado que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emita una nota de protesta formal. El gobierno mexicano exige a las autoridades de Estados Unidos una investigación transparente e independiente para deslindar responsabilidades y determinar si hubo negligencia por parte del personal de ICE. Sheinbaum enfatizó que la protección de los derechos de los trabajadores migrantes es una prioridad central de su política exterior frente al endurecimiento de las medidas de control fronterizo.
Además de las visitas de inspección, el Gobierno de México fortalecerá la asistencia legal en los consulados para acelerar los procesos de liberación y evitar detenciones prolongadas que pongan en riesgo la salud de las personas. La presidenta señaló que mantendrá un diálogo firme con la administración de Donald Trump para abordar la crisis humanitaria en los centros de detención, subrayando que la migración debe ser tratada bajo una perspectiva de seguridad humana y no solo de criminalización. Estas acciones marcan un aumento en la tensión diplomática respecto a la gestión de la frontera compartida.














