Colectivos de búsqueda en Nuevo León utilizan la misión Artemis II para visibilizar la crisis humanitaria y exigir justicia desde el espacio
En un acto simbólico para denunciar la crisis de desapariciones en México, los nombres de 52 víctimas de Nuevo León orbitarán la Luna a bordo de la nave Orión como parte de la misión Artemis II de la NASA. La iniciativa fue impulsada por el colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl), que aprovechó la convocatoria internacional de la agencia espacial para incluir tarjetas de embarque digitales. Entre los nombres que viajan al espacio se encuentran los de Roy Rivera Hidalgo y el profesor José Antonio Menchaca, cuyas familias han luchado por años para dar con su paradero.
Leticia Hidalgo, fundadora de Fundenl, explicó que el objetivo es recordar al mundo que los desaparecidos no son solo cifras, sino personas con identidades, historias y familias que no cesan en su búsqueda. Además de las 52 menciones individuales, el colectivo incluyó una tarjeta adicional en representación de las más de 130,000 personas desaparecidas en todo el país. Esta acción busca elevar el reclamo de justicia a un plano histórico, integrando simbólicamente a las víctimas en uno de los hitos tecnológicos más importantes de la década.
La misión Artemis II, que marca el regreso de la humanidad a las cercanías de la Luna después de más de 50 años, tendrá una duración de diez días y sentará las bases para futuros alunizajes. Mientras los cuatro astronautas completan su viaje orbital, los colectivos de madres buscadoras reiteran que su lucha no conoce límites territoriales. Para las familias, llevar estos nombres más allá de la atmósfera terrestre es una forma de garantizar que sus seres queridos sigan presentes en la memoria colectiva, incluso en los confines del espacio exterior.















