Audias Flores Silva, heredero del CJNG tras la muerte de “El Mencho”, enfrenta cargos en EE. UU. por tráfico de heroína y cocaína
Un Juez de Control del Reclusorio Sur en la Ciudad de México ha decretado formalmente la detención con fines de extradición de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”. El líder criminal, señalado como el sucesor de Nemesio Oseguera Cervantes al frente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue notificado de que la Corte Federal del Distrito de Columbia en Washington lo reclama por delitos de conspiración para distribuir heroína y cocaína, así como por portación de armas de fuego.
La resolución judicial establece que, a partir del 1 de mayo, ha comenzado a correr el plazo legal para que el gobierno de Estados Unidos formalice la entrega de las pruebas necesarias para el juicio. “El Jardinero” fue capturado el pasado 27 de abril en un operativo de alta precisión realizado por la Secretaría de Marina (Semar) en Nayarit, en el cual no se realizó un solo disparo a pesar del anillo de seguridad de 60 hombres armados que protegía al capo. Actualmente, Flores Silva permanece recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.
A pesar de la orden de detención con fines de extradición, el proceso ha enfrentado obstáculos legales inmediatos. Una jueza federal concedió recientemente una suspensión temporal para frenar su entrega inmediata a las autoridades estadounidenses, argumentando la necesidad de proteger sus derechos humanos mientras se resuelve un juicio de amparo interpuesto por su defensa. Este amparo busca impugnar posibles irregularidades en el procedimiento y la detención, lo que podría prolongar su estancia en territorio mexicano durante varios meses.
La caída de “El Jardinero” es considerada por analistas de seguridad como el golpe más contundente al CJNG desde la muerte de “El Mencho” el pasado 22 de febrero de 2026. Al ser el operador clave de laboratorios, rutas de distribución y redes de extorsión, su extradición representaría un paso crucial en la desarticulación de la estructura financiera y logística del cártel. El gobierno mexicano ha reiterado que, aunque colaborará con Washington, el proceso se llevará a cabo bajo el más estricto respeto a la soberanía y las leyes nacionales.















