El presunto operador del Cártel de Sinaloa fue trasladado bajo un estricto dispositivo de seguridad federal tras ser capturado en un operativo reciente
Un sobrino del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán fue ingresado de manera formal al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido popularmente como el penal de máxima seguridad de “El Altiplano”, ubicado en el Estado de México. El traslado del imputado se llevó a cabo bajo un riguroso operativo de vigilancia en el que participaron elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y agentes ministeriales de la Fiscalía General de la República (FGR), con el fin de evitar cualquier intento de rescate.
El detenido, identificado por las autoridades federales como un presunto operador clave dentro de la estructura financiera y de trasiego de drogas del Cártel de Sinaloa, había sido capturado días antes durante un despliegue táctico en el norte del país. Tras su detención, fue puesto a disposición de un juez de control federal, quien determinó la legalidad de su captura y ordenó como medida cautelar su reclusión en la prisión de alta seguridad debido a su peligrosidad y al riesgo de fuga.
Con este ingreso, las autoridades federales buscan procesar penalmente al familiar de la dinastía Guzmán por delitos relacionados con la delincuencia organizada, portación de armas de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud. Mientras su defensa legal prepara los argumentos para las próximas audiencias de vinculación a proceso, el penal de El Altiplano ha reforzado sus filtros de seguridad internos ante la llegada de este miembro del grupo criminal.















