Los presuntos homicidas alteraron la escena del crimen para simular un asalto, pero las contradicciones en sus declaraciones terminaron por delatarlos
Un trágico caso de parricidio conmocionó al estado de Aguascalientes, luego de que las autoridades ministeriales descubrieran que dos jóvenes presuntamente asesinaron a su propio padre y, posteriormente, montaron una elaborada mentira para intentar desviar las investigaciones y engañar a los cuerpos policiales. El crimen, que inicialmente fue reportado por los familiares como un violento robo a casa habitación, dio un giro radical debido al trabajo pericial en el lugar de los hechos.
De acuerdo con los reportes de la Fiscalía General del Estado de Aguascalientes, los imputados llamaron a las líneas de emergencia para denunciar que sujetos armados habían ingresado por la fuerza a su domicilio con la intención de robar, agrediendo físicamente a su progenitor hasta causarle la muerte. Sin embargo, al arribar los peritos y agentes de la Policía de Investigación, detectaron diversas inconsistencias en el entorno físico de la vivienda, ya que las cerraduras no presentaban huellas de violencia y los objetos de valor permanecían intactos en sus sitios.
La sospecha de las autoridades se confirmó durante los interrogatorios iniciales. Al ser cuestionados por separado, ambos hermanos incurrieron en graves contradicciones cronológicas sobre cómo se habían desarrollado los supuestos hechos y la descripción de los agresores. Ante la presión de las evidencias científicas halladas en la escena y los resultados de la necropsia —que revelaron indicios de una riña familiar previa—, los implicados terminaron por caer en contradicciones y fueron detenidos de inmediato. Ambos enfrentan cargos formales por homicidio calificado con el agravante de parentesco y permanecen en prisión preventiva en espera de su situación jurídica.















