El Gobierno Federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, continúa fortaleciendo la educación pública en Nuevo León con la entrega de tarjetas del programa La Escuela es Nuestra, una estrategia nacional que destina recursos directos a los planteles educativos para mejorar sus instalaciones, servicios y condiciones de aprendizaje.
Como parte de la política educativa impulsada por la mandataria federal, este programa busca garantizar espacios dignos y seguros para las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, además de fomentar la participación de madres y padres de familia en la toma de decisiones sobre las necesidades prioritarias de cada escuela.
A través de La Escuela es Nuestra, el Gobierno Federal entrega recursos económicos de manera directa y sin intermediarios a los Comités Escolares de Administración Participativa, integrados principalmente por madres y padres de familia elegidos en asambleas escolares, quienes son responsables de administrar los apoyos conforme a las necesidades de cada comunidad educativa.
Los montos asignados dependen del número de estudiantes inscritos y del nivel educativo de cada plantel. En educación básica, las escuelas con entre 2 y 50 alumnos reciben 200 mil pesos; aquellas con 51 a 150 estudiantes obtienen 250 mil pesos; mientras que los planteles con más de 151 alumnas y alumnos reciben hasta 600 mil pesos.
Para educación media superior, los apoyos van desde 600 mil pesos para escuelas con hasta 300 estudiantes, un millón de pesos para planteles con matrícula de entre 301 y mil alumnos, y hasta un millón 500 mil pesos para instituciones con más de mil estudiantes.
El delegado de los Programas para el Bienestar en Nuevo León, Genaro Rodríguez Teniente, informó que la entrega de tarjetas se llevará a cabo durante el mes de mayo a los planteles beneficiados en esta etapa del programa.
Asimismo, destacó que los Centros de Atención Múltiple (CAM) recibirán una atención prioritaria dentro de esta estrategia educativa, debido a que representan espacios fundamentales para la inclusión y el bienestar de estudiantes con discapacidad, una de las prioridades del Gobierno de México y de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El programa tiene como objetivo fortalecer la transparencia y combatir prácticas de corrupción, en el manejo de los recursos públicos, permitiendo que el presupuesto llegue directamente a las comunidades escolares.















