La presidenta asegura que se respetará el derecho a la protesta mientras se coordinan los preparativos para el torneo y la recepción de jefes de Estado
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó que la huelga nacional anunciada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para el próximo 1 de junio represente un riesgo para el desarrollo del Mundial de Futbol 2026. Durante su conferencia matutina, la mandataria minimizó las preocupaciones sobre el impacto de las movilizaciones magisteriales en el torneo, precisando que las protestas provienen de un sector específico de docentes y que ya existen mesas de trabajo activas con las secretarías de Gobernación y de Educación Pública para atender sus demandas. Subrayó que la responsabilidad del gobierno es garantizar las libertades democráticas y, en paralelo, asegurar el correcto flujo del evento deportivo.
En el ámbito logístico y diplomático, Sheinbaum informó que Gabriela Cuevas, designada para la coordinación del Mundial, trabaja en conjunto con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para definir los protocolos de recepción de los mandatarios internacionales. La mandataria confirmó que se evalúa la agenda de los jefes de Estado y representantes extranjeros que asistirán a los partidos —como el encuentro programado entre España y Perú— con la intención de recibirlos formalmente en Palacio Nacional y brindarles el acompañamiento institucional necesario durante su estancia.
Asimismo, la titular del Ejecutivo reveló que la FIFA solicitó formalmente el arrendamiento del espacio exterior del Castillo de Chapultepec para llevar a cabo un evento especial de gala. Aunque mencionó haber recibido la invitación para asistir, la presidenta señaló que la prioridad de su administración será aprovechar estos espacios de alta diplomacia para fortalecer el diálogo bilateral con las naciones visitantes y asegurar que las delegaciones internacionales se sientan bien recibidas en territorio mexicano.















