El cofundador de Microsoft comparecerá para esclarecer la naturaleza de sus vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein
En un hecho que ha captado la atención internacional este martes 7 de abril de 2026, se confirmó que el magnate y filántropo Bill Gates aceptó testificar ante una comisión especial del Congreso de los Estados Unidos. La citación surge como parte de una investigación reabierta sobre la red de tráfico de influencias y abusos de Jeffrey Epstein, tras el hallazgo de nuevos registros de reuniones y correos electrónicos que sugieren contactos más frecuentes de lo que Gates había admitido inicialmente en declaraciones públicas previas.
La comisión legislativa busca determinar si el intercambio de favores o el financiamiento de proyectos científicos y filantrópicos por parte de Epstein sirvió para lavar la imagen del financiero o si hubo algún tipo de conocimiento sobre sus actividades ilícitas por parte de las figuras de alto perfil que frecuentaba. Aunque Gates ha reiterado en múltiples ocasiones que sus encuentros con Epstein fueron exclusivamente para discutir temas de recaudación de fondos para la salud global y que fue un “error” haberlo conocido, los legisladores insisten en que hay lagunas en la cronología de su relación que deben ser aclaradas bajo juramento.
La comparecencia de Gates se llevará a cabo en una sesión que promete ser de las más mediáticas del año, dado que también se espera que otros líderes tecnológicos y exfuncionarios de alto nivel sean llamados a declarar. El equipo legal de Gates ha señalado que el empresario colaborará plenamente con la transparencia del proceso, reafirmando que no tiene nada que ocultar. Sin embargo, analistas políticos sugieren que este testimonio podría tener repercusiones en la reputación de su fundación y en el escrutinio público sobre cómo las élites globales gestionan sus redes de contacto.















