
La gala recauda 42 millones de dólares bajo la temática “La moda es arte” mientras el “Conejo Malo” se roba los reflectores
La Met Gala 2026 hizo historia al recaudar la cifra récord de 42 millones de dólares para el Instituto del Traje del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Bajo la temática “Fashion is Art” (La moda es arte), el evento superó significativamente los 31 millones recaudados el año anterior, consolidándose como la noche más lucrativa para la institución. Celebridades como Beyoncé, quien regresó tras una década de ausencia, y Madonna se unieron a una selecta lista de invitados que transformaron la alfombra (este año decorada con motivos de jardín inspirados en Monet) en una galería viviente de esculturas portátiles y diseños vanguardistas.
La gran sorpresa de la noche fue Bad Bunny, quien interpretó el concepto de “el cuerpo como lienzo” de una manera literal y provocadora. El cantante puertorriqueño apareció caracterizado como un anciano, utilizando prótesis hiperrealistas que añadieron arrugas, manchas solares y canas a su aspecto, un trabajo de maquillaje que, según bromeó el artista, le tomó “53 años”. Ataviado con un smoking negro diseñado por él mismo en colaboración con Zara y apoyado en un bastón de oro, su propuesta fue un homenaje a la sección “The Aging Body” (El cuerpo que envejece) de la exposición, desafiando los estándares de juventud eterna que suelen dominar la industria de la moda.
A pesar del éxito financiero y el despliegue de creatividad, la gala no estuvo exenta de polémica debido a la fuerte presencia de multimillonarios del sector tecnológico y figuras como Jeff Bezos, lo que motivó algunas protestas en las calles de Nueva York contra la ostentación de riqueza. No obstante, Anna Wintour y los copresidentes, incluidos Nicole Kidman y Venus Williams, celebraron el resultado como un triunfo de la filantropía cultural. Los fondos obtenidos permitirán el mantenimiento de la vasta colección del museo y la financiación de futuras exposiciones que sigan explorando la intersección entre la vestimenta histórica y las bellas artes.














