
El presidente Donald Trump fue recibido con fuertes abucheos en el Madison Square Garden al ser proyectado durante el himno nacional del tercer juego de las Finales.
Donald Trump asistió al tercer juego de las Finales de la NBA como primer presidente en funciones en presenciar un partido de este nivel. Llegó en helicóptero Marine One desde Nueva Jersey, aterrizó cerca de Wall Street y se dirigió al palco del propietario de los Knicks, James Dolan, acompañado de su nieta Kai y varios asesores y secretarios de gabinete.
Antes del salto inicial, se instalaron estrictos perímetros de seguridad por parte de la Policía de Nueva York y el Servicio Secreto, con revisiones exhaustivas que generaron largas filas y desconcierto entre aficionados, turistas y residentes. Un aficionado de los Knicks destacó la falta de información clara durante el operativo.
Durante el himno nacional, Trump fue mostrado en las pantallas realizando un saludo militar, lo que provocó abucheos fuertes de la afición. Los abucheos cesaron al aparecer la bandera estadounidense y se transformaron en vítores al mostrar a los jugadores de los Knicks, mientras que las menciones a los Spurs también generaron rechiflas.














