El astro puertorriqueño abarrota el Estadio Metropolitano con su gira “Debí tirar más fotos”, fusionando el reguetón clásico con orquestas de salsa y plena en vivo
Benito Antonio Martínez Ocasio, mundialmente conocido como Bad Bunny, inauguró con un éxito rotundo su histórica serie de diez conciertos consecutivos en el Estadio Metropolitano, la casa del Atlético de Madrid. En su primera presentación en la capital española tras seis años de ausencia, el cantante congregó a 64 mil espectadores —los primeros de los 640 mil que completarán el aforo total de su residencia—, ofreciendo un monumental espectáculo de casi tres horas de duración y más de treinta canciones que consolidan su estatus como el máximo referente de la música global contemporánea.
El concierto, que inició puntualmente a las ocho de la tarde, estuvo conceptualizado alrededor de su aclamada producción Debí tirar más fotos, un álbum que explora las raíces musicales del Caribe como un contrapeso cultural a la globalización. Lejos de apoyarse únicamente en pistas digitales, el “Conejo Malo” sorprendió a la audiencia al hacerse acompañar en el escenario por agrupaciones tradicionales de Puerto Rico como Chuwi, Los Sobrinos y Los Pleneros de la Cresta, logrando que miles de jóvenes vibraran al ritmo de secciones de metales, timbales y maracas mientras interpretaba éxitos como “La mudanza”, “Baile inolvidable” y “Nuevayol”.
El perreo toma la “casita” con invitados de lujo
El diseño del espectáculo dividió la energía de la noche a través de dos plataformas principales:
El escenario alternativo: Denominado icónicamente como “la casita”, se convirtió en el epicentro del perreo intenso. Ahí resonaron los himnos masivos “Safaera”, “Si veo a tu mamá” y “Tití me preguntó”. Fue en esta zona donde el puertorriqueño invitó al escenario a su compatriota Myke Towers para interpretar juntos el tema “Adivino”, una pieza exclusiva reservada como la sorpresa de la noche.
Zona VIP de celebridades: Entre la multitud de seguidores que portaban “pavas” (el sombrero de paja tradicional de los campesinos boricuas), destacaron en la zona de palcos figuras del entretenimiento y el deporte como las actrices Ana de Armas y Ester Expósito, los integrantes de la banda venezolana Rawayana, y los futbolistas del Rayo Vallecano, Isi Palazón y Sergio Camello.
A pesar de los retos acústicos habituales del Estadio Metropolitano y de algunos cortes de ritmo en los bloques donde el artista interactuó directamente con el público, el cierre del evento recuperó su máxima potencia con una ráfaga de éxitos globales que incluyó “Ojitos lindos”, “La canción” y “Dákiti”. El concierto culminó en la plataforma principal con “El apagón”, dejando entre la crítica y los asistentes locales la impresión de que se ha presenciado uno de los montajes musicales más ambiciosos y enérgicos en la historia reciente de los espectáculos en Madrid.















