La petrolera estatal reporta una disminución del 30% en su pasivo financiero desde 2020 y mejora su producción operativa
Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que al cierre del primer trimestre de 2026 su deuda financiera se ubicó en 79 mil 37 millones de dólares, la cifra más baja registrada por la institución en los últimos 12 años. Este resultado representa una reducción del 7.3% respecto al trimestre anterior y una disminución acumulada del 30.2% frente al pico de endeudamiento alcanzado en diciembre de 2020. El director general, Víctor Rodríguez Padilla, atribuyó esta mejora a una gestión disciplinada de pasivos y al uso estratégico de aportaciones federales coordinadas con la Secretaría de Hacienda.
Durante el último año, el perfil financiero de la empresa se vio favorecido por operaciones de recompra de bonos por 9 mil 900 millones de dólares y pagos anticipados para reducir las presiones de amortización. Estas medidas permitieron que agencias como Fitch Ratings y Moody’s elevaran la calificación crediticia de la estatal a BB+ y B1, respectivamente, ambas con perspectiva estable. Asimismo, en febrero de 2026, Pemex regresó con éxito al mercado local de capitales, logrando una sobresuscripción de 2.5 veces en una emisión de certificados bursátiles por 31 mil 500 millones de pesos.
En el ámbito operativo, la empresa reportó un incremento en la producción de hidrocarburos líquidos, alcanzando 1 millón 652 mil barriles diarios, impulsada por campos estratégicos como Maloob y Quesqui. El Sistema Nacional de Refinación también mostró un avance significativo al procesar 1 millón 141 mil barriles diarios, un aumento del 22.2% que permitió reducir las importaciones de combustibles en un 23.3%. Con un EBITDA de 118 mil millones de pesos, Pemex asegura haber consolidado las bases para mantener la disciplina financiera y avanzar hacia la autosuficiencia energética en el mediano plazo.















