El líder de la bancada guinda confirma la circulación del dictamen para ser votado mañana, buscando consolidar la reforma antes del cierre del periodo legislativo
En un movimiento estratégico que retoma la agenda de reforma electoral, el coordinador de los diputados de Morena, Ignacio Mier Velazco, anunció la reactivación del llamado “Plan B”. El legislador confirmó que el proyecto de dictamen ya ha sido circulado entre los integrantes de las comisiones unidas de Reforma Político-Electoral, de Puntos Constitucionales y de Gobernación, con el objetivo firme de someterlo a votación y aprobación este mismo miércoles. Esta maniobra busca acelerar los tiempos legislativos para asegurar que las modificaciones a las leyes secundarias en materia electoral queden en firme antes de que concluya el actual periodo ordinario de sesiones.
El anuncio de Mier Velazco se da tras un periodo de pausa en el que el bloque oficialista ajustó los detalles técnicos del proyecto para evitar mayores controversias constitucionales. Según el líder parlamentario, el dictamen mantiene los ejes centrales de austeridad en el órgano electoral y la reestructuración administrativa del Instituto Nacional Electoral (INE). Mier defendió la legalidad del proceso, asegurando que se han respetado los plazos de publicidad del dictamen para que todas las fuerzas políticas conozcan el contenido antes de la sesión de comisiones, aunque la oposición ha calificado este avance como un “albazo” legislativo.
Por su parte, las bancadas del PAN, PRI y PRD han manifestado su rechazo total a esta reactivación, acusando a Morena de intentar debilitar la estructura operativa del INE mediante recortes presupuestales y eliminación de vocalías clave en los distritos electorales. Los legisladores de oposición advirtieron que, de aprobarse el dictamen en comisiones y posteriormente en el pleno, recurrirán nuevamente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para interponer recursos de inconstitucionalidad. El clima en San Lázaro se anticipa tenso para la jornada de mañana, en lo que representa el último gran pulso político por el control de las reglas electorales de cara a los próximos comicios.















