La petición, enviada en junio, buscaba información sobre organizaciones de “extrema izquierda” y ha generado desconfianza entre países aliados de Estados Unidos, según el diario.
Un reportaje de The Washington Post, basado en documentos revisados por el medio, señala que la embajada de Estados Unidos en México fue una de más de 20 sedes diplomáticas consultadas para reunir información sobre presuntos grupos de “extrema izquierda”. La solicitud forma parte de una ofensiva del Departamento de Estado que ha causado tensión interna y desconfianza entre países aliados.
El cable, enviado a mediados de junio, llegó a embajadas ubicadas en naciones como Argentina, Italia y Albania, además de México, y se enmarca en la narrativa que la administración de Donald Trump ha construido en torno al movimiento antifascista conocido como “antifa”.
El reportaje indica que, si bien varias embajadas respondieron a la solicitud, ninguna coincidió con la valoración de la Casa Blanca sobre el supuesto nivel de amenaza que representan estos grupos.














