Rusia atacó Kiev y otras ciudades con 74 misiles y 496 drones en una ofensiva presentada como represalia; Zelensky regresó a Ucrania y pidió más apoyo armamentístico a los aliados occidentales.
En uno de los ataques aéreos más intensos de los últimos meses, Rusia lanzó 74 misiles y 496 drones contra Kiev y otras localidades de Ucrania, causando daños en más de 20 puntos de la capital y obligando al presidente Zelensky a abandonar anticipadamente su visita a Irlanda.
Aunque la defensa aérea ucraniana logró interceptar la gran mayoría de los proyectiles, 25 misiles balísticos y 12 drones terminaron por impactar en 33 ubicaciones. Moscú presentó el ataque como una represalia por ofensivas ucranianas contra infraestructuras civiles en suelo ruso e informó que sus unidades derribaron 327 drones durante esa misma noche.
Zelensky calificó el suministro de material de defensa aérea como una “prioridad absoluta” y llamó a los aliados a seguir contribuyendo al fondo de compra de armamento, especialmente misiles Patriot. Por su parte, las fuerzas ucranianas contraatacaron con un ataque a una refinería en Kstovo, región de Nizhni Nóvgorod, donde se reportó la muerte de una persona y cuatro heridos.















