El escritor libanés inaugura la Feria del Libro de Guadalajara con un discurso lúcido y melancólico
El escritor Amin Maalouf, autor de una obra marcada por la memoria y la identidad, inauguró la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025 al recibir el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, momento en el que combinó nostalgia, reflexión histórica y una mirada crítica al presente. Ante un auditorio Juan Rulfo lleno, evocó su infancia entre imprentas y libros, así como la fascinación por los avances tecnológicos que hoy permiten acceder al conocimiento desde un teléfono.
Sin embargo, durante su discurso también lanzó una advertencia sombría: la humanidad, dijo, vive un retroceso inesperado. Maalouf lamentó que la guerra haya vuelto con tal fuerza al centro del escenario internacional, que la voz de los organismos multilaterales se haya debilitado y que democracias antes consideradas sólidas hoy enfrenten amenazas crecientes. “Jamás imaginé que volveríamos a este punto”, confesó frente a un público que lo escuchó en silencio.
El autor libanés-francés explicó que para orientarse en un siglo tan convulso es necesario sostener dos emociones opuestas: la inquietud y la fascinación. Reconoció que las últimas décadas han permitido concretar sueños milenarios, pero advirtió que, junto con ese progreso, emergen tensiones que ponen en riesgo el universalismo y el entendimiento entre culturas. Maalouf agradeció profundamente el galardón, al que definió como un tributo a la literatura y a la diversidad humana.















