Tras confirmar la identidad mediante pruebas de ADN, los restos de Nemesio Oseguera Cervantes fueron liberados bajo un estricto operativo de seguridad
La Fiscalía General de la República (FGR) entregó formalmente este 28 de febrero de 2026 el cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, a sus familiares, casi una semana después de que fuera abatido en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. El proceso de entrega se concretó luego de que los peritos forenses agotaran los protocolos de identificación oficial y confirmaran, a través de pruebas genéticas de ADN, el parentesco consanguíneo con las personas que reclamaron los restos. El traslado del cadáver desde las instalaciones forenses se realizó en una carroza fúnebre resguardada por un fuerte despliegue de elementos del Ejército y la Guardia Nacional para evitar cualquier incidente.
El abatimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) representa uno de los golpes más significativos al narcotráfico en la historia reciente de México, desencadenando una ola de violencia y narcobloqueos en diversos estados tras el operativo. Según los informes oficiales, “El Mencho” murió a consecuencia de las heridas sufridas durante el enfrentamiento con las fuerzas especiales, mientras era trasladado para recibir atención médica. La entrega de sus restos marca el cierre de un ciclo para la justicia mexicana respecto a uno de los objetivos más buscados tanto por el gobierno nacional como por las agencias de seguridad de Estados Unidos, incluyendo la DEA.
Aunque el destino final de los restos no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades, ha trascendido que podrían ser trasladados a una funeraria en la Ciudad de México o enviados a su natal Michoacán para los servicios fúnebres. La vigilancia en carreteras y puntos estratégicos de Jalisco, Michoacán y Colima se ha reforzado ante el temor de que las ceremonias luctuosas del capo generen nuevas movilizaciones de grupos delictivos. Mientras tanto, el gobierno federal mantiene la alerta máxima para contener cualquier reconfiguración interna del CJNG y prevenir una escalada de violencia por la sucesión en la cúpula de la organización criminal.















