Un grupo de 75 congresistas estadounidenses envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, para rechazar cualquier acción militar unilateral de Estados Unidos en México sin autorización del Congreso ni consentimiento del gobierno mexicano.
Los legisladores señalaron que México es un socio comercial y de seguridad clave, y advirtieron que una intervención violaría su soberanía y dañaría la cooperación bilateral fortalecida bajo el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Además, destacaron avances recientes de México en extradiciones, combate al crimen organizado y reducción de homicidios, subrayando que una acción militar afectaría el comercio, el empleo y los esfuerzos conjuntos contra el narcotráfico.















