El gobierno de Javier Milei rompe lazos con el organismo alegando defensa de la soberanía
El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, formalizó este 17 de marzo la salida definitiva del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta medida concreta el anuncio realizado por la administración de Javier Milei en mayo de 2025, bajo el argumento de que las directrices del organismo internacional responden a intereses políticos y estructuras burocráticas en lugar de basarse en evidencia científica rigurosa.
Desde la Casa Rosada se cuestionó duramente la gestión de la entidad durante la pandemia de COVID-19, señalando que sus políticas condicionan la soberanía sanitaria de las naciones. Con este movimiento, Argentina se alinea con la postura previa de Estados Unidos, criticando la supuesta ampliación de competencias de la OMS que, según el Ejecutivo argentino, exceden sus funciones originales y limitan la capacidad de decisión local.
A pesar de la ruptura, el canciller Quirno aseguró que la nación no abandonará la cooperación internacional en materia de salud. El plan estratégico del gobierno se centrará ahora en fortalecer acuerdos bilaterales y participar en ámbitos regionales específicos. El objetivo declarado es mantener la colaboración global sin someter las políticas sanitarias internas a las normativas de una organización que consideran fallida.















