Decisiones estatales impactan la calidad de vida.
El colapso vial en Nuevo León no es casualidad. La falta de una política integral de movilidad ha empujado a más personas a usar el automóvil, agravando el tráfico y la contaminación, mientras el transporte público pierde usuarios por su mala calidad.
Waldo Fernández ha señalado que esta realidad es producto de una visión superficial del desarrollo urbano. Mientras el gobierno estatal presume obras, la gente vive atrapada en traslados interminables, pagando el costo de decisiones improvisadas.
“El desarrollo debe servir a la gente”, ha insistido el senador, al subrayar que la movilidad debe pensarse con dignidad, no desde “Imagilandia” ni desde el triunfalismo oficial.















