De cara al Super Bowl LX, Tom Brady afirmó que no apoyará a los New England Patriots, equipo con el que construyó una de las trayectorias más exitosas de la NFL. El exmariscal, ahora analista y socio minoritario de Las Vegas Raiders, aseguró que no tiene favorito y que espera que gane el mejor conjunto.
Sus declaraciones se dieron en el Centro de Medios en San Francisco, donde evitó cualquier postura sentimental pese a haber ganado siete anillos, seis de ellos con New England. No obstante, reconoció el trabajo reciente de la franquicia y el liderazgo del entrenador Mike Vrabel, señalando que el equipo vive una nueva etapa tras años de transición.
El contexto de sus palabras también responde a su rol actual con los Raiders, organización que posee la primera selección del Draft 2026. Mientras los Patriots buscan convertirse en la franquicia más ganadora en solitario con siete títulos, una derrota los colocaría como el equipo con más caídas en Super Bowl, añadiendo peso histórico al encuentro.















