La Secretaría de Marina (Semar) desmanteló tres laboratorios clandestinos destinados a la producción de metanfetaminas en operativos realizados en los estados de Michoacán, Durango y Sinaloa, asestando un golpe significativo a las estructuras logísticas de la delincuencia organizada. Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), informó que durante las acciones fueron asegurados más de 750 kilos de metanfetamina terminada, así como 12 mil litros y dos toneladas de precursores químicos. Los laboratorios contaban con extensas áreas de operación, materiales y accesorios para la producción de droga sintética, los cuales fueron inhabilitados en su totalidad con el fin de evitar su reutilización.
En Durango, durante un recorrido terrestre en la localidad de Carricitos, se localizó y neutralizó un laboratorio clandestino donde fueron asegurados mil 150 litros y 695 kilos de precursores químicos, además de material utilizado para la elaboración de drogas sintéticas. En Sinaloa, específicamente en el poblado Los Cedros, se ubicó y desmanteló otro laboratorio donde se aseguraron aproximadamente 750 kilos de producto terminado, así como mil 150 litros y 695 kilos de precursores químicos. El operativo más complejo se realizó en Michoacán, en la localidad de La Escondida, donde en coordinación con elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado se localizó un laboratorio que contenía 9 mil 700 litros y 500 kilos de precursores químicos, además de equipo de laboratorio y herramientas especializadas.
La destrucción total de estos tres laboratorios representa un impacto directo en la capacidad operativa del crimen organizado y evita que estas sustancias ilícitas lleguen a la sociedad. Con estas acciones coordinadas, las instituciones del Gabinete de Seguridad refrendan su compromiso para localizar e inhabilitar laboratorios y zonas de concentración dedicadas a la elaboración de drogas sintéticas en todo el país. Las autoridades enfatizaron que la detección y desmantelamiento de estos centros de producción clandestinos forma parte de una estrategia integral para combatir el narcotráfico desde sus estructuras de producción y distribución.















