La propuesta permite al Presidente hacer campaña activa durante la revocación de mandato
Tras el reciente freno a su reforma inicial en la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió directamente al Senado una nueva iniciativa constitucional que redefine las reglas del juego electoral. El cambio más disruptivo permite que el titular del Ejecutivo federal promocione su imagen y llame abiertamente al voto a su favor durante los procesos de revocación de mandato. La mandataria justificó esta medida como un ejercicio de “derecho de opinión y defensa” para fortalecer el debate público, rompiendo con la veda política tradicional para funcionarios en funciones.
El proyecto también apunta a una drástica política de austeridad en el Poder Legislativo y los órganos autónomos, planteando un recorte progresivo del 15% al presupuesto del Senado hacia el año 2026. Además, la reforma prohíbe terminantemente que consejeros electorales y altos mandos accedan a seguros de gastos médicos privados o cajas de ahorro financiadas con recursos públicos. En el ámbito local, la iniciativa busca reducir el tamaño de los ayuntamientos a un máximo de 15 regidores, argumentando que las estructuras actuales están sobredimensionadas y generan gastos administrativos innecesarios.
Finalmente, el “Plan B” establece candados estrictos para el financiamiento de partidos políticos, obligándolos a reportar sus gastos en tiempo real y prohibiendo cualquier aportación en efectivo o proveniente del extranjero. La presidenta confirmó que la elección judicial se mantendrá para el 2027, integrándola en este paquete de ajustes que busca centralizar y fiscalizar el uso de recursos en los procesos democráticos. Con este movimiento, el Gobierno Federal busca asegurar que la estructura electoral sea más económica y que el mandatario en turno tenga una voz activa frente a los intentos de remoción de cargo.















