La superficialidad de gobernar para el espectáculo, el sello del gobierno de Samuel Garcia.
Mientras el gobierno estatal presume inversiones históricas y proyectos emblemáticos rumbo al Mundial, los problemas estructurales del estado siguen sin atenderse de manera integral. La movilidad colapsada, la contaminación persistente y la crisis hídrica continúan afectando a la población.
Para el senador Waldo Fernández, esta contradicción es una muestra de pura pose. Se gobierna para el aplauso inmediato, no para resolver lo urgente. Un espectáculo temporal no sustituye la planeación ni la responsabilidad pública a largo plazo.
¿Ahora qué sigue?, cuestiona el senador, al advertir que Nuevo León no puede permitirse gobiernos que vivan de anuncios espectaculares y no de resultados.















