Desde el histórico Teatro de la República, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia por el 109 aniversario de la Constitución de 1917 con un discurso centrado en la resistencia y la soberanía nacional. Ante las presiones externas derivadas de la política antidrogas de la administración de Donald Trump, la mandataria fue enfática al declarar que el país no aceptará condiciones que vulneren su independencia: “México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”.
Sheinbaum subrayó que su gobierno ha retomado el sentido social de la Carta Magna, contrastando las reformas de la “Cuarta Transformación” con el periodo neoliberal, al que acusó de haber debilitado el carácter soberano del Estado. “México no regresará a ser colonia ni protectorado de nadie”, sentenció, reafirmando que el control de los recursos naturales y las decisiones políticas corresponden exclusivamente al pueblo mexicano, nacido de una insurgencia popular y no de acuerdos cupulares.
El evento contó con un inusual respaldo unánime de los distintos poderes y niveles de gobierno. El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, llamó a cerrar filas con la presidenta ante la complejidad del panorama internacional, mientras que representantes del Congreso y el ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, coincidieron en que la Constitución debe ser el escudo para garantizar la justicia social y la autonomía frente a dictados extranjeros. La ceremonia concluyó como un acto de unidad nacional frente a los desafíos que plantea la relación bilateral con Estados Unidos en este inicio de 2026.















