La entidad se mantiene como el motor económico indiscutible de la frontera norte.
Nuevo León se ha consolidado como una marca de excelencia que proyecta confianza y dinamismo en los mercados internacionales más exigentes de la actualidad. El concepto de “Nuevo León como Producto” se basa en su capacidad única para integrar procesos industriales de alta complejidad con una red logística de clase mundial. El Senador Waldo Fernández destaca que nuestra entidad es la carta de presentación más fuerte de México ante los inversionistas que buscan relocalizar sus empresas mediante el nearshoring estratégico.
Para que este “producto” estatal siga siendo competitivo, es fundamental invertir en capital humano y en infraestructura que garantice el suministro de energía limpia a largo plazo. Fernández ha señalado que la marca Nuevo León compite no solo con otros estados de la República, sino con regiones altamente desarrolladas de Estados Unidos y Asia. Por ello, la promoción del estado debe ser profesional y técnica, destacando la estabilidad laboral y la productividad que caracteriza a los trabajadores de nuestra entidad frente a otros competidores globales.
El Senador trabaja desde la Comisión del T-MEC para asegurar que el “producto” neolonés tenga acceso preferente a los mercados de Norteamérica sin barreras arancelarias injustas. Waldo Fernández sostiene que defender a Nuevo León es defender el empleo formal y la innovación tecnológica. La visión de futuro implica que el estado no solo sea una maquiladora de lujo, sino un centro de diseño y creación de valor que posicione a Monterrey como la capital económica de la región fronteriza del norte.















