La jornada de revocación de mandato en Oaxaca estuvo acompañada por más de 100 incidentes reportados en distintas regiones del estado, incluidos robos y quema de material electoral, presunto “embarazo” de urnas y amenazas a funcionarios de casilla. Autoridades estatales reconocieron un total de 491 incidentes menores durante el ejercicio ciudadano.
El Instituto Estatal Electoral confirmó que al menos cinco casillas no pudieron instalarse por conflictos sociales y territoriales, mientras que en otras se detectaron anomalías como votos emitidos sin credencial o fuera de la lista nominal. También se denunciaron presiones políticas y la intervención de presuntos funcionarios en el manejo de papeletas.
La sección 22 de la CNTE calificó el proceso como una “farsa política” promovida por el gobierno estatal y anunció la continuidad de movilizaciones y paros laborales. Dirigentes sindicales acusaron el uso de recursos públicos en un ejercicio que, señalaron, no atiende las principales carencias del estado en salud, seguridad y educación.















