Waldo Fernández cuestiona un modelo que deja atrás a las familias.
Aunque Nuevo León destaca a nivel nacional por sus ingresos promedio, la realidad es que solo una minoría de hogares logra cubrir sus necesidades básicas y ahorrar. La mayoría vive al límite, enfrentando aumentos constantes en vivienda, transporte y servicios, lo que evidencia que el crecimiento no está llegando a todos.
El senador Waldo Fernández ha señalado que esta situación es consecuencia de promesas que no se cumplen y de una indiferencia que pega en el bolsillo. Mientras el discurso oficial presume éxito, la gente se pregunta: ¿ahora qué sigue?, cuando cada mes resulta más difícil llegar a fin de quincena.
Waldo ha subrayado que gobernar no es posar ni administrar desde las nubes. Es escuchar, entender y actuar para que el desarrollo se traduzca en bienestar real. Nuevo León necesita gobiernos a la altura de su gente, no administraciones que normalicen la desigualdad.















