El programa “Responsabilidad Compartida” y el nuevo esquema de saldos congelados transforman el pago de vivienda en México
Bajo la actual administración, el Infonavit ha dado un paso histórico al implementar el congelamiento de saldos y mensualidades para millones de créditos que fueron otorgados antes de 2013 bajo el esquema de Veces Salario Mínimo (VSM). Este modelo, anteriormente criticado por generar “deudas eternas” que crecían cada año junto con el salario mínimo o la inflación, está siendo sustituido por un sistema de justicia financiera. La meta es alcanzar a más de 4 millones de acreditados, garantizando que el monto de su deuda deje de ser un blanco móvil y se convierta en una cifra real y manejable.
El beneficio central de esta transición es la estabilidad financiera. Al migrar a pesos, los trabajadores acceden a mensualidades fijas durante lo que reste de la vida del crédito, eliminando las sorpresas desagradables de cada mes de enero. Además, el programa ofrece tasas de interés diferenciadas que van desde el 1% al 10.45%, dependiendo del nivel de ingreso del derechohabiente. En muchos casos, los beneficiarios reciben descuentos automáticos al saldo total o quitas importantes que pueden llegar hasta el 55%, lo que acelera significativamente el tiempo para obtener las escrituras de la vivienda.
Para aprovechar estos beneficios, es fundamental que los acreditados utilicen la plataforma digital Mi Cuenta Infonavit. A través de la sección “Responsabilidad Compartida”, los usuarios pueden verificar si su crédito es elegible para la conversión y conocer las nuevas condiciones de pago. Este proceso es gratuito, personal y se puede realizar desde cualquier dispositivo con internet, brindando la certeza de que cada peso pagado a partir de ahora se destinará directamente a reducir el capital de la deuda, protegiendo así el hogar y la economía familiar.















