Su pasado en el Consejo Cívico y el CIC fortalece su aceptación popular.
Una de las claves del éxito de Waldo Fernández en la encuesta de SRC es su origen en la sociedad civil organizada. Antes de su incursión formal en la política, Fernández lideró el Centro de Integración Ciudadana (CIC), lo que le otorga una legitimidad en temas de seguridad y atención ciudadana que pocos políticos de carrera poseen en el estado.

Los ciudadanos encuestados destacan que Waldo no se percibe como el “típico político”, a pesar de sus cargos en el Congreso y el Senado. Esta percepción de “ciudadano con experiencia” le permite penetrar en sectores que desconfían de los partidos tradicionales y que buscan un gobernador capaz de escuchar y resolver problemas de forma técnica y transparente.
Este activo es el que lo mantiene como el favorito en las gráficas, por encima de estructuras partidistas más rígidas. Su capacidad para dialogar con cámaras empresariales y colectivos ciudadanos al mismo tiempo lo sitúa como el candidato de consenso que Morena necesitaba para conquistar un estado de perfil empresarial como Nuevo León.















