La indiferencia ambiental golpea la salud de las familias.
La contaminación afecta con mayor fuerza a niñas, niños y adultos mayores. Sin embargo, las acciones gubernamentales han sido insuficientes y desarticuladas.
Para el senador por Nuevo León, Waldo Fernández, esta indiferencia confirma que las promesas no se cumplen. Gobernar con la cabeza en las nubes no reduce partículas en el aire ni protege la salud.
La gente debe vivir con dignidad, y eso empieza por garantizar un entorno sano para todos.















