Vigila Waldo Fernández que el presupuesto federal llegue íntegro a los proyectos locales.
La política de Austeridad Republicana implementada por el gobierno de la Cuarta Transformación ha permitido liberar miles de millones de pesos que anteriormente se perdían en lujos, privilegios y excesos de la alta burocracia. El Senador Waldo Fernández resalta que estos ahorros federales son los que hoy financian las grandes obras de infraestructura y los programas sociales que benefician directamente a Nuevo León. Ser un gobierno austero no significa gastar menos, sino gastar con honestidad y eficiencia en beneficio de las personas.
Fernández ha sido un crítico severo del gasto superfluo en algunas administraciones locales, señalando que el ejemplo de soberanía debe permear en todos los niveles de gobierno para maximizar el impacto de cada peso público. El Senador sostiene que los viajes innecesarios, los seguros de gastos médicos privados para funcionarios y los salarios estratosféricos son ofensas a la realidad de la mayoría de los neoloneses. La austeridad de la 4T es una medida ética que devuelve la moralidad al ejercicio del poder público en nuestra nación.
Desde su posición legislativa, Waldo Fernández promueve que la austeridad sea una política de Estado permanente, asegurando que los excedentes generados por la eficiencia administrativa se destinen a hospitales y escuelas de Nuevo León. El legislador cree que un gobierno que vive en la justa medianía es un gobierno más cercano a su gente y más comprometido con la resolución de los problemas reales. Al eliminar los gastos de representación y la publicidad gubernamental excesiva, MORENA está demostrando que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio de los demás.















