Un déficit que impacta salud y calidad de vida.
El déficit de áreas verdes en Nuevo León tiene consecuencias directas en la salud física y mental de la población. La falta de parques bien equipados agrava problemas ambientales, de seguridad y de cohesión del tejido social.
Para el senador por Nuevo León, Waldo Fernández, este abandono es una ineficiencia que nos cuesta caro, pues se traduce en problemas de salud y pésima calidad de vida. Mientras tanto, el discurso oficial presume desarrollo sin atender estas y otras carencias básicas.
Arreglar la casa implica invertir en espacios públicos accesibles, seguros y bien mantenidos para todas y todos.















